acidos biliares en orina

La determinación de los ácidos biliares del suero (SBA) fue en la última década, la prueba de diagnóstico más ampliamente utilizada para evaluar la función hepática, siendo altamente sensible y específica. Pero existen limitaciones:

  • Los sujetos con enfermedad hepática, de hecho, presentan disorexia que complica a menudo la realizaciòn del examen, ya que puede faltar la toma de muestras post-prandial, que es sin duda la más diagnóstica.
  • En los animales con la enfermedad de hígado puede existir un retraso en el vaciado gástrico y condiciones de malabsorción.
  • La prueba consiste en la extracciòn de dos muestras de sangre, lo que plantea serias dificultades en pacientes que no colaboran, dificultando así el proceso de diagnóstico completo. Por otra parte, la comida interfiere con otras pruebas diagnósticas, por ejemplo los ultrasonidos.
  • En algunos sujetos el valor posprandial aparece por debajo del valor pre-prandial, y esto complica la interpretación de los resultados.
  • La muestra postprandial a veces se presenta lipèmica y/o hemolítica, lo cual interfiere con la medición de los ácidos biliares.

Esto plantea la necesidad de disponer de una prueba que tenga la misma fiabilidad diagnóstica y elimine las complicaciones descritas anteriormente. Estudios recientes en este sentido han centrado la atención en la medición de los ácidos biliares urinarios (UBA), como una prueba de diagnostico alternativa para evaluar la función hepática. Los ácidos biliares urinarios se han calculado en muestras de orina. Normalmente sólo pequeñas cantidades de ácidos biliares son excretados en la orina, pero niveles elevados de ácidos biliares en suero pueden llevar a la excreción urinaria de formas hidrosolubles sulfatadas (USBA), lo cual ha sido observado en seres humanos y en diferentes especies animales. La sulfataciòn no es el único medio de eliminación urinario de ácidos biliares. Análisis simultáneos de los ácidos biliares en suero han demostrado que en la especie canina y felina se encuentran mayormente formas no sulfatadas (UNSBA) o mixtas ( UNSBA+ USBA) de estos compuestos.

 

Para permitir una evaluación cuantitativa de los ácidos biliares urinarios, con independencia de la concentración de agua de la muestra de orina, que afecta en gran medida la valoraciòn, se ha tenido que poner en práctica un procedimiento por el cual se normaliza la concentración urinaria de estos compuestos en relación con la creatinina urinaria (UBA / Cr). Estudios realizados en humanos han demostrado que tanto las concentraciones urinarias de los ácidos biliares que no son sulfatadas como las de los ácidos biliares urinarios sulfatos aumentan en caso de disfunciòn hepática o de anormalidades de la circulaciòn portal, lo que sugiere la posibilidad de su utilización como prueba de diagnóstico. Ademàs se ha observado en perros que la capacidad diagnóstica de la concentración de ácidos biliares normalizada con la creatinina urinaria en procesos de anomalía vasculare porto-sistémico se pueden correlacionar con la de los ácidos biliares en suero, mostrando una mayor especificidad respecto al ultimo.

 

La orina puede ser recogida mediante cistocentesis o micción espontánea y en algunos casos puede ser interesante para aumentar la sensibilidad de la prueba, recoger la orina 4-8h después de una comida normal.

 

Los límites de referencia en perros obtenidos por el Laboratorio Veterinario de San Marcos de análisis, incluyen los ácidos biliares urinarios (UBA) entre 1,0 y 12,5 mmol / L , de ácidos biliares urinarios normalizados con la creatinina urinaria (UBA / Cr) entre 0,7 y 4,4. Valores más altos son indicativos de la función hepática alterada. Para el gato los valores normales son 0.5-2.5.

 

En conclusión, un análisis de orina que refleje el aumento de la concentración sérica de ácidos biliares, puede ser muy útil como marcador hepàtico en la práctica veterinaria, ya que es capaz de eliminar todas las complicaciones debido a la nutrición, el muestreo doble y es de fácil interpretación

La determinación puede ser solicitada como una sola prueba, o puede ser determinada por el laboratorio de forma rutinaria en los perfiles de B, D y E.